miércoles 2 de julio de 2008

SALTO BASE



Hasta ahora en esta sección de deportes de riesgo hemos tratado de diferentes actividades como el buceo o el alpinismo, en los que, si se tenían los conocimientos adecuados y un poco de sentido común, no eran tan arriesgados como se solía pensar pudiendo disfrutar de la actividad sin preocupaciones. Sin embargo esta vez vamos a tratar de una actividad que se nutre del peligro y lo busca, se trata del salto base.

Todo comenzó a mediado de los años setenta con Carl Boenish, fotógrafo y paracaidista norteamericano, que descubrió este deporte para ser seguido en poco tiempo por otros que, como él, empezaron a saltar desde tejados, azoteas, antenas , puentes, acantilados o cualquier otro lugar que tuviera una altura mínima.

Más tarde se han ido mejorando los equipos y se ha ido recogiendo experiencia, de modo que casi todas las cimas artificiales del mundo ya han servido para practicar este curioso deporte, desde la torre Eifel, pasando por el Empire Estate Building y la Estatua de la Libertad hasta la torre de Pisa.
En España este deporte vino en 1986 con el sudafricano Peter Dickens al saltar éste desde el puente Silva en las Palmas de Gran Canaria, continuando con la Torre de Madrid. Más tarde le siguieron otros, como Laureano Casado ( que saltó desde el Pirulí ), o José Antonio Colomer ( alias mosquito ) y otros muchos hasta hacer que esta actividad sea medianamente conocida, aunque no siempre entendida por el público.

El salto base es muy diferente del paracaidismo en contra de lo que parecería en un principio ya que en el paracaidismo la altura mínima de salto es de 900 m., cota impensable para los saltobasisitas que llegan a saltar desde torres de alta tensión, estando su rango de alturas entre los 100 y 300 m.. Estos deben tardar menos de 8 seg. en abrir su paracaídas, mientras que en paracaidismo pueden esperarse hasta 65 seg. Además de estas diferencias existen otras relacionadas con el equipo como por ejemplo en el tamaño del pilotillo, que en salto base a de ser mas grande ( el pilotillo es el miniparacaidas que tira del paracaídas de vuelo ), o que no llevan dosificador de aire.

El riesgo de este deporte no radica sólo en la baja cota de salto ( que no es poco ) sino que deben añadirse otros factores que dependen del lugar, los cuales son imprescindibles de valorar si se desea continuar con vida. En el caso de torres de alta tensión existe el riesgo de chocar contra los cables en el descenso, electrocutarse al acceder al punto de salto además de recibir radiaciones perjudiciales.

Si se salta desde un acantilado, ha de elegirse uno lo mas vertical posible, se corre el riesgo de ser arrastrado por el viento hacia la pared ( así fue como falleció Carl Boenish ) o de chocar contra la misma antes de empezar a planear, además de tener un accidentado aterrizaje en terreno abrupto.
Para los que prefieran saltar desde edificios en zona urbana deben saber que no puede conocerse la dirección o velocidad del viento de manera segura hasta que no se llega a la cota de apertura del paracaídas, además debe de evaluarse la posibilidad de chocar, una vez iniciado el planeo de descenso, contra otros edificios o antenas, poderse quedar enganchado en una farola, ser atropellado por un vehículo, etc.... también se puede uno ver detenido por la autoridad local y sufrir arresto y/o perder todo el equipo.

Estos son sólo algunos de los riesgos a los que se enfrentan los saltobasistas, incrementados además si el salto es nocturno. Es sin duda el deporte más arriesgado del mundo, ya que con sus escasos 20 años de historia han fallecido ya 30 personas de sus 200 participantes en todo el mundo ( el 15% de bajas ), imaginemos tal número de perdidas en otros deportes ( alpinismo, espeleobuceo...) que poseen miles de aficionados, si trasladamos este porcentaje a deportes más comunes para darnos idea como por ejemplo al fútbol, tendríamos que en un partido morirían 4 jugadores.

Es por ello raro encontrar saltobasistas experimentados ( con unos 200 saltos ), aunque los hay que superan la barrera de los 300. Los saltobasistas sienten un gran apego por sus vidas, lo que se hace evidente en sus estado antes de cada salto, alcanzando la adrenalina niveles altísimos mientras el corazón late desbocado.
Todos coinciden en que merece la pena, experimentan tal sensación de libertad total durante unos pocos segundos que compensa de todos los riesgos, también, dicen, les ayuda a sentirse vivos, de darle intensidad a su existencia, de disfrutar al máximo de cada día.

Para ser un saltobasista, y no morir en el intento, es necesario disponer del equipo adecuado además de disponer de gran experiencia en saltos y conocer a la perfección las posibilidades y el funcionamiento tanto del equipo del que depende nuestras vidas como de nosotros mismos, es imprescindible saber valorar las circunstancias y los riesgos, ser metódico en todo sin dejar nada al azar, en este deporte realmente no hay principiantes, los que lo practican son ya veteranos, aquí sólo puede uno equivocarse una vez. A pesar de poseer todo lo anterior, no siempre es suficiente, ya que la suerte es aquí un factor importante que no siempre juega a nuestro favor.

sábado 7 de junio de 2008




domingo 25 de mayo de 2008

VIDEOS DE GOOGLE

Historia del Boxeo






Luchar con los puños como competición y espectáculo es tan antiguo como el mismo deporte. Los concursos de boxeo se han practicado desde la antigüedad. Los púgiles griegos llevaban guantes (no acolchados) y protecciones bajo los codos como único atuendo, ya que competían desnudos. Existe la evidencia de que el boxeo predominaba en África del norte durante hacia 4.000 aC. Hacia el 688 aC fue aceptado como deporte Olímpico (los griegos antiguos le llamaron Pygmachia), los participantes en estos juegos eran entrenados con sacos de arena (llamados korykos). los púgiles mantenían los dedos libres, llevando correas de cuero (llamadas himantes) en las manos, muñecas y, a veces en los antebrazos, para protegerlos de lesiones.

La palabra "boxeo" comenzó a usarse en la Inglaterra del siglo XVIII para distinguir entre la lucha para resolver disputas y la lucha bajo reglas establecidas como deporte. Ahora se utiliza para describir un deporte en el que dos contrincantes (púgiles) llevan guantes acolchados, se enfrentan en un cuadrilátero y pelean un número acordado de asaltos siguiendo unas reglas. Aunque los hombres siempre hayan sido los participantes más numerosos, existen referencias a peleas entre mujeres durante el siglo XVIII, y a finales del siglo XX se organizaron de nuevo luchas femeninas.


El Boxeo es considerado un deporte en el que dos luchadores se enfrentan golpeándose, de acuerdo a un preciso reglamento, con los puños recubiertos por unos guantes especiales y torso desnudo por los profesionales. La primera codificación de las normas que regulan los encuentros de boxeo se remonta a 1743, mientras que las reglas todavía vigentes fueron establecidas en 1889 por el marqués de Queensberry, quien entre otras cosas introdujo el uso de los guantes.


Los encuentros de boxeo comenzaron realizándose sin limitación de asaltos, a continuación a 20 asaltos y luego a 15, actualmente los campeonatos del mundo y continentales se realizan a 12 asaltos, los campeonatos con título nacional en juego a 10 asaltos y los combates sin título en juego o con algún título de menor importancia se realizan a 4,6,8 o 10 asaltos según se pacte, los combates en el campo amateur se realizan a 4 asaltos de 2 minutos (los asaltos en combates profesionales son a 3 minutos).


Durante el siglo XVIII y principios del XIX, el pugilismo sin guantes fue un precursor importante del boxeo en Gran Bretaña. Sin embargo, con toda seguridad se extendió más allá de los espectáculos celebrados en campos de frontón y canchas de tenis en el Londres de principios del siglo XIX. Estos preliminares tuvieron varias características que anticiparon el futuro deporte del boxeo. Los púgiles llevaron los "amortiguadores" (guantes acolchados), se predeterminó la duración de la lucha y se llamó "tiempo" a un período establecido. Se prohibió la lucha cuerpo a cuerpo y el golpear a un contrincante en el suelo. Ninguna de estas características estaba presente en el pugilismo a puño descubierto. La primera persona en codificar tales reglas fue Jack Broughton, un destacado pugilista de la década de 1730, que abrió su propio estadio en 1743. Ideó las reglas para dar a sus luchadores cierta protección (él mismo había matado a un adversario dos años antes).

Durante la siguiente generación se impulsó la creación de las Reglas de Queensberry y las peleas con guantes. Las peleas a puño descubierto se celebraron generalmente bajo las "Reglas Nuevas" sancionadas por la Pugilistic Benevolent Society en 1866, que había desbancado a la "Pugilistic Asociation's Revised Rules" de 1853. Con frecuencia se las llamaba popularmente como "las Reglas del London Prize Ring".

El éxito de los boxeadores siempre ha estado asociado a su tamaño. En los primeros años del pugilismo, sin embargo, había sólo un "Campeón", que siempre solía ser uno de los más pesados. El término "peso ligero" se utilizaba desde principios del siglo XIX y a veces se organizaban combates entre los hombres más ligeros, pero no había un campeonato específico para ellos. Los términos peso ligero, peso wélter, peso medio y peso pesado llegaron a ser comunes a finales del siglo XIX, pero no había definiciones universalmente reconocidas de cada categoría de peso. Durante todo el siglo XX se agregaron nuevas categorías, extendiendo el rango desde la más baja el "strawweight" (peso paja) hasta "superheavyweight" (peso superpesado) pero sin consenso sobre sus definiciones.

En los primeros tiempos del pugilismo, todos los luchadores eran "profesionales" en el sentido que pocos luchaban por "placer" más que por dinero.

Para entonces, los viejos profesionales a puño descubierto del "Prize-Ring" estaban en evidente declive. Ese deporte siempre había sido ilegal, pero había sobrevivido hasta principios de siglo porque había tenido un gran apoyo popular y porque lo habían apoyado muchos hombres influyentes. Hacia 1867, sin embargo, los desenlaces de las peleas eran cada vez más sospechosos e, incluso, a veces los púgiles no se presentaban a las peleas, por lo que se obtenía menos dinero y el pugilismo desapareció lentamente.

El 7 de febrero de 1882, en la ciudad de Mississippi (EEUU), se celebró el último campeonato de boxeo a puño descubierto entre pesos pesados.


Las reglas de Queensberry


El "boxeo", a diferencia de otras formas de lucha con los puños, data de 1867, cuando los "Cámaradas de John" redactaron las reglas nuevas, las reglas se publicaron bajo el patrocinio del Marqués de Queensberry, cuyo nombre siempre se ha asociado con ellas.

Había doce reglas en total, y se especificó que los combates deben ser "un combate de boxeo justo de soporte-arriba" en un "ring" (cuadrilátero) de 24 pies (ocho metros) de lado. Los "rounds" (asaltos a mano armada) debían tener una duración de tres minutos, con un minuto entre cada uno de ellos. Se conceden diez segundos para levantarse al púgil que haya caído al suelo durante un asalto. Se deben llevar guantes nuevos del "tamaño justo" y se prohíbe específicamente "luchar o abrazar".

El propósito de los guantes es proteger los nudillos. Los guantes de boxeo normales tienen el aspecto de un par de guantes hinchados, son a menudo rojos y se atan alrededor de las muñecas por la parte interna del antebrazo. El primer combatiente en ganar un título mundial según estas reglas fue el Caballero Jim Corbett, que derrotó a John L. Sullivan en 1892 en el Club Atlético "El Pelicano" de Nueva Orleans (EEUU).

No existió el deporte "amateur" hasta 1867, cuando se celebraron los campeonatos para pesos ligeros, medios y pesados amateurs según las Reglas del Marqués de Queensberry en el Puente de Lillie en Londres.

Con la aceptación gradual de las reglas del Marqués de Queensberry, han surgido dos ramas claras de boxeo, el profesional y el aficionado, cada una de las cuales ha producido sus propios organismos reguladores locales, nacionales e internacionales, con sus propias variaciones de las reglas.


El boxeo profesional se divide en las siguientes categorías: paja, minimosca, mosca, supermosca, gallo, supergallo, pluma, superpluma o ligeros junior, ligero, superligeros o welters junior, welters, superwelters o medios juniors, medios, supermedios, semipesados, cruceros y pesos pesados.

En en el boxeo amateur la división de pesos es la siguiente: minimosca, mosca, gallo, pluma, ligero, superligero o welter junior, welter, medio, semipesado, pesado y superpesado.

---------------------------------------------------------------------------
«El boxeo alavés tiene buena salud», asegura José Luis Celaya
I. M./VITORIA





El boxeo protagonizará mañana una circunstancia poco habitual en Vitoria: un deporte que se prodiga poco por estos lares ofrece dos carteles en un mismo día, un '2x1' que espera enganchar a la afición alavesa, que suele responder a las espaciadas llamadas de los promotores. «Estamos aunando esfuerzos para que salga algo bueno. Las dos veladas van a ser de calidad», asegura el presidente de la Federación Alavesa, Bartolomé Torralba, que quiere orientar su trabajo hacia el campo amateur y desligar este deporte de la noche para disfrutarlo durante el día.

«Nos gusta el boxeo profesional, pero queremos fomentar el amateur, dar salida a los chicos que están llenando el gimnasio en los dos últimos años», reflexiona Torralba, consciente, eso sí, de que sólo el 30 % de esos púgiles se inclinan por la competición. Cantera hay; ¿y afición? «En el País Vasco, muchísima», afirma sin dudarlo.

Respuesta positiva

Este último aspecto es ratificado por José Luis Celaya, promotor de la velada profesional, que utiliza como argumentos los 2.000 aficionados que se acercaron el año pasado a Mendizorroza o los 1.300 que se dieron cita en Legutiano. «Nosotros hacemos seis veladas al año y la gente responde», asegura el manager del Gasteiz Sport, que ve «buena salud» en el boxeo alavés, aunque con matices porque no tiene reparo en admitir que la relación con la Federación no es buena. «Nosotros, a nivel de club, fenomenal, pero tampoco queremos tirar del carro. Ahora organizamos los combates justos para que nuestros chavales puedan boxear».

Cada uno a su manera pelea por el bien del boxeo en Álava. Lo de mañana es una muestra. Torralba lanza la invitación: «Se trata de disfrutar de un deporte olímpico, ver cómo dos jóvenes en igualdad de condiciones, a través de la esgrima del puño, intentan marcar sin ser marcados, la filosofía no es ir a machacar al adversario».
Directorio Directorio Foros Foros Diario de Noticias de ÁlavaLunes, 23 de octubre de 2006Suplementos Canales Comunidad Foros Hemeroteca
OPINIÓN SOCIEDAD POLÍTICA VECINOS ECONOMÍA DEPORTES MIRARTE
Fútbol Baloncesto Pelota Otros

Mendoza supera por K.O. a Dónquiz
el púgil luchará por el Campeonato del Mundo Hispano
Molero gana a Merjam y Carrillo provoca el abandono de Hajaidji


Vitoria. Las más de dos mil personas que acudieron a Mendizorroza el pasado viernes a participar en la fiesta del boxeo alavés disfrutaron de una velada perfecta gracias a la gran actuación de los púgiles locales. En primer lugar, a Natxo Mendoza (peso ligero) le bastaron menos de seis minutos para batir por K.O. a su rival, el venezolano Carlos Dónquiz.

Aunque el primer asalto se caracterizó por el tanteo entre ambos contendientes, en el segundo Mendoza dirigió un certero directo de derecha al rostro de su oponente, que cayó desplomado y sólo se levantó para felicitar al púgil del Gasteiz. Gracias a esta victoria el colombiano luchará el próximo mes de febrero por el Campeonato de Mundo Hispano con el vietnamita nacionalizado español Hoang Yang Nguyen.

También Asier Molero e Israel Carrillo saldaron sus combates con victorias. Molero (súper medio), que regresaba al ring después de un año, superó al rumano Erik Merjam por K.O. en el segundo asalto tras una lucha en la que le había dominado desde el principio.

Finalmente, Israel Carrillo (medio) sufrió mucho en los primeros compases del combate. Sin embargo, el alavés activó la pelea a base de coraje hasta provocar el abandono de su rival en el tercer asalto. >d.n.a.


Otras noticias
¡Bicampeón!
Alonso vuelve a coronarse
"Con 'Schumi' en la pista, el título tiene más mérito"
Un nuevo rey para una nueva era
El día del gran adiós
Eneko Llanos finaliza quinto en la prueba de Hawai
Sven Nys continúa intratable
Federer arrolla a González
Rogge critica a los médicos que facilitan el dopaje
Las aguas de El Abra inauguran la Vuelta al mundo de vela
El doctorado es para Oberena
El Zuzenak suma su segundo triunfo

CAMPEONATOS DE EUSKADI DE BOXEO 2008
Unidos por el ring
32 boxeadores se dieron cita en los campeonatos celebrados en Vitoria./ IELEl trofeo al Mejor Deportista 2008 fue para Gorka de Jesús, finalista en peso ligero.

El pasado fin de semana el polideportivo Judimendi acogió los Campeonatos de Euskadi de Boxeo 2008. Un evento de lujo en el que se dieron cita 32 boxeadores en las distintas categorías de peso. El evento arrancó el pasado 2 de febrero con las eliminatorias y el domingo por la mañana el turno fueron para las finales.

«Nos sorprendimos por la gran aceptación que tuvo el evento, se acercaron alrededor de 400 personas al polideportivo», señala Bartolomé Torralba, presidente de la Federación Alavesa de Boxeo y director técnico de la Federación Vasca.

El nivel de los boxeadores fue bastante bueno y se eligieron a los mejores, quienes serán los representantes vascos que acudirán al Campeonato Nacional. «El nivel de los combates estuvo muy equilibrado y cumplimos el objetivo de hacer la selección vasca de los mejores deportistas», expresa Bartolomé Torralba.

Nueve fueron los boxeadores que compondrán la selección vasca de boxeo. En peso gallo se proclamó campeón Sendoa Arwiz, en pluma Gorka Vilar, en peso ligero fue Unai Atxabal, en super ligero Juan Pablo Domínguez, en welter Gonzalo Vitoria, en peso medio Asier Zulaika, en super pesado Marcos Rodríguez, en pesado Gorka Cinkunegui y, por último, en super pesado fue Erik Susunaga el primer clasificado.

Este año el público tuvo la oportunidad de involucrarse en el evento y se le dio la oportunidad de elegir al Mejor Deportista de Boxeo de 2008 de entre los participantes que llegaron a la final. «Los asistentes depositaron su voto y el domingo se hizo un recuentro sobre el ring», comenta Torralba. En esta edición, se introdujo la novedad de ofrecer a un público entregado la posibilidad de decidir dicha identidad.

El galardón fue un trofeo de 98 centímetros de altura y unos 15 kilos de peso que terminó en manos de Gorka de Jesús, subcampeón de la categoría de peso ligero.

Buena salud

El boxeo alavés está de enhorabuena y en los tres último años ha conseguido un gran avance. «Hemos triplicado el número de licencias gracias al impulso que se está dando desde la escuela alavesa de boxeo», comenta el presidente de la Federación. El polideportivo Aranalde ofrece la posibilidad de practicar este deporte a cualquiera. «Con esta iniciativa cualquiera cuenta con unas instalaciones para poder practicar el boxeo. Gracias a todo ello, se ha ido experimentando un incremento de carácter progresivo», señala Torralba.

La Federación de boxeo está rompiendo todos los records en cuanto a actividades planificadas para esta campaña en Álava. «Nunca habíamos hecho tantas actividades como este año, cada vez hay más ganas y nuevas ideas», señala Torralba.

La próxima cita será el campeonato de Euskadi de Kick-boxing los próximos 16 y 17 de febrero, en el que también el público decidirá por votación al Mejor Deportista.

VIDEOS MUSICALES

skate






viernes 23 de mayo de 2008

El 'puenting' escala posiciones

Con el barranquismo y el 'snow', es una de las actividades de aventura con mayor aceptación juvenil

"El 'puenting' no está pensado para todo el mundo: hace falta mucha valentía, pero es una buena forma de relajar las tensiones, afrontar miedos y disfrutar muchísimo. En suma, gozar del placer de superar un gran reto personal". Gerarta Arotzena, monitor de salto y presidente de Euskal Abentura Elkartea, habla con pasión de una actividad en la que "no vas a competir con nadie, sólo contigo y contra tus miedos."

Arotzena recomienda que aunque sea "una actividad muy segura, la que más entre las de aventura u ocio activo, hay que buscar un poquito entre las empresas que nos ofrecen esta actividad y escoger a las más exigentes y experimentadas". Lo cierto es que hay diferencias, tanto en la información ofrecida al cliente como en las medidas de seguridad, "por ejemplo, hay quien te hace saltar con un simple arnés de escalada en vez de un arnés integral -diseñado para saltos- y uno o dos arneses de pernera -también diseñados para saltos-, dependiendo de la modalidad de salto y de la postura de salto escogida". La clave de la seguridad radica en duplicar todas las medidas, instalaciones, comprobaciones y elementos.

Hay varios puentes practicables para salto en el País Vasco. No vale cualquiera, pues los de autopista, de acceso prohibido, no se pueden emplear. Deben ser más altos que anchos (cerca del doble) y disponer de una resistente barandilla -mejor si son dos- para poder montar el dispositivo. El de Tolosa (en realidad son dos paralelos, de nombre 'Ibarra'), mítico hace años con sus 38 metros, ha ido cayendo en desuso: un árbol que crece en la vertical y el óxido que se va comiendo la barandilla lo han convertido en un peligro. El de Soraluze lo tapiaron, para evitar saltar desde el mismo. Quedan: el de Sobrón, en Álava; otro, entre Lekeitio y Ondarroa (pertenece a Mendexa); el de Araotz en Oñati; y el de Azkoitia, que es el que goza de mayor aceptación, cerca de Azkarate y de Madariaga.

'Puenting' en Azkoitia


Fuente: Euskal Abentura Elkartea.
El lugar más habitual y adecuado para hacer saltos en el País Vasco es Azkoitia, cerca del alto de Azkarate, un kilómetro más abajo en dirección a esta localidad guipuzcoana. Casi todos los fines de semana se puede ver a grupos, sobre todo de jóvenes, saltando. Y es que varias empresas suelen emplear ese puente de 14 metros de ancho y hasta 62 de alto. Euskal Abentura Elkartea ofrece hasta 7 modalidades y variantes de salto -algunas inventadas y patentadas por ellos mismos- en el propio puente: ráppel, 'puenting', 'pupuenting', 'goming' pequeño, 'goming' grande, 'penduling' ('goming' grande de caída pendular) y 'paraboling' (tirolina de alta velocidad frenada por gomas).

El 'puenting' se hace con cuerdas de escalada, pasándolas por debajo del puente y, tras tensarlas y bloquearlas en uno de los lados, se salta del otro. Antes de saltar se escoge entre varias posturas y posibilidades de salto: saltar a solas o en compañía; desde encima de la barandilla o desde abajo; de frente (de cara al vacío) o de espaldas (dando un pasito para atrás). Y cada una de ellas ofrecerá una sensación distinta. Eso sí, intensa. Basta con ver cómo se transforman, se metamorfoséan, las caras de quienes preceden en el salto: de un pálido y aterrado pasan a un color envidiable y a la euforia catártica.

Precios


"Se pasa miedo, mucho miedo, ya verás qué temblequera", advierte Gerarta Arotzena, "pero lo bueno es eso, que se pasa. Se va. Te olvidas de él. Eso sí, sólo hasta el siguiente salto, porque, te puedo asegurar que vuelve, que cada vez que saltas, tu instinto, el miedo al vacío, a la altura, te pondrá todas las pegas posibles. Pero, puedes. ¡Claro que puedes!".

En los precios hay donde escoger. Algunos ofrecen dos saltos por 22 euros y también hay quien divide los gastos entre toda la clientela del día. En un buen día, puede costar ocho euros el primer salto y seis los siguientes. La experiencia no resulta cara.



Contactos de interés:

Basori: Tel.946693204.
Euskal Abentura Elkartea: Tel. 943214820.
ERTZ: Tel. 605703926. / Puenting.net: Tel. 656728085.
Naturlan, Deporte y Aventura: Tel.94 4315842.
Inguru Abentura: Tel. 635748948
Troka Abentura: Tel. 946774265